
Ese momento en el que, tras tan sólo unos minutos, mis ojos volverán a ver bien sin gafas ni lentillas, como los del resto. Muchos años esperando a ver las estrellas luminosas que adornan el techo de mi habitación sin necesidad de ponerme las gafas a oscuras; muchos años deseando no perderme en una playa... y así podría seguir y decir mil motivos por los que ese momento es el que más he deseado desde hace muchísimo tiempo.
Cada vez tengo más claro que los sueños se cumplen, yo ya voy cumpliendo los mios anotados en un papel: bañarme con delfines, tener un perro, operarme los ojos... La esperanza nunca se puede perder y tarde o temprano las cosas, aunque lentas, van llegando.
